| En qué consiste
la meditación?
La meditación, según el significado
espiritual del término, no es un proceso de la mente, sino del espíritu.
Ella pasa a través de dos etapas: una preliminar, que puede ser definida
concentración, y otra final, que puede ser llamada contemplación.
La contemplación consiste en recoger con devoción la atención
en Dios, elevándola a su Centro focal en el cuerpo. Este Centro
es llamado con varios apelativos por los místicos, Santos y Maestros; Jesucristo
lo llama ojo puro, o literalmente ojo único (aplus en el
texto griego, Mateo 6,22) y San Agustín lo define "ojo del alma"
(Confesiones 7,10) mientras que en Oriente es llamado tercer ojo, o "decima
puerta" para distinguirla de las nueve aberturas del cuerpo (ojos, orejas,
narices, boca y las dos aberturas inferiores) ligadas al plan sensorial. Con
el despertar del "ojo del alma" u "ojo interior", el espíritu
humano puede contemplar la Luz de Dios, experiencia común a los mayores
místicos y Santos, ya sean cristianos, del Oriente o del Medio Oriente:
por tanto, todas las Escrituras afirman que Dios es Luz. y San Agustín
y otros muchos Santos hablan en modo preciso de la manifestación de Dios
como Luz. Así mismo el espíritu humano posee un "oído
interior" con el cual puede sintonizarse con el Poder divino o Palabra
vibrante en toda la creación, el sagrado Sonido creador. La manifestación
divina (o Espíritu Santo) en sus dos formas de Luz y de Sonido
celestiales, fue experimentada por los Apóstoles en el día de
Pentecóstes (Hechos 2,2-4).
Después de haber
comprendido la importancia de conocerse a sí mismo, cuáles otros
pasos son necesarios cumplir en el Camino hacia Dios? Nuestro cuerpo
y el plan físico tienen importancia sólo porque son la habitación
del espíritu, el cual por medio de ellos debe encontrar la Vía hacia
lo alto, conociéndose ante todo a sí mismo y sucesivamente conociendo
la Divinidad. Tu respuesta a los interrogativos de la existencia, sobre la necesidad
de mirar dentro de ti, es exacta y se puede decir un compendio de las enseñanzas
de todos los grandes Maestros del espíritu que vinieron de tiempo en tiempo
y en lugares diversos. Obviamente el conocimiento de sí mismo indicado
por los Maestros no tiene carácter físico nii mental, porque el
verdadero sí mismo es el espíritu divino que mora en cada ser viviente.
De la misma manera, los medios para conocerlo no pueden tener una naturaleza distinta
a la espiritual. Dado que el espíritu humano tiene la capacidad de "ver"
y de "oir", la meditación trasmitida por los Maestros desde épocas
remotas, que ha llegado hasta nosotros por su gracia, consiste en contemplar la
Luz interior y en escuchar el sagrado Sonido omnipresente, las dos manifestaciones
del Poder de Dios en expresión. Este Sonido también es denominado
Espíritu Santo, Palabra, Naam, Shabd, etc. por las diferentes Escrituras.
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La meditación es el alimento del alma del cual hablan las Escrituras?
Para practicarla es indispensable realizar un estado de abandono interior? La
Vía espiritual debe ser recorrida con espíritu calmado y tranquilo.
La meditación trae muchos frutos si la prácticamos predisponiéndonos
con justo grado de receptividad. Debemos dejar todas las cosas a los pies del
Maestro y de Dios, de manera que el tiempo que dediquemos a la meditación
quede exento de pensamientos o preocupaciones. La meditación es el Pan
y el Agua de la Vida de los cuales hablan todas las Escrituras.
Cultivar
el optimismo y la alegría junto con el amor y la paz, ayuda durante la
meditación? Junto al amor se debe cultivar la calma interior,
la cual se ayuda con un proigrama de meditación diario. La meditación
y sus dificultades no pueden superarse con desánimo; Santos son aquellos
que no se han rendido nunca. Sólo el optimismo da la fuerza y las vibraciones
necesarias para expandir nuestra conciencia y sintonizarnos con el Todo. No es
la falta de experiencias la que origina el desánimo, sino que (parecería
una paradoja) es el desánimo el que impide alcanzar las experiencias. Por
tanto debemos sentarnos con optimismo, fe y alegría y en este modo todas
nuestras energías fluirán automáticamente hacia lo alto y
se recogerán sin esfuerzo en su Centro focal, llevándonos rápidamente
frente a la Luz de Dios. |
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La experiencia del Espíritu Santo recibida por los Apóstoles
es similar a las experiencias presentes en otras tradiciones y puede constituír
una base para la meditación? Los apóstoles el día
de Pentecostés alcanzaron el Conocimiento divino por medio del Espíritu
Santo, o Poder de Dios en expresión, que se les manifestó como lenguas
de fuego y Sonido de viento fuerte. Esta doble manifestación divina, la
Luz y el Sonido celestiales, también está presente en las experiencias
espirituales de los mayores místicos y Santos de las varias tradiciones.
Nánek, el fundador de la religión de los Sikh, escribe: "dentro
de ti está la Luz y dentro la Luz está el Sonido y ellos te unirán
a Dios". La meditación práctica enseñada por un Maestro
consiste en ponerse en contacto con estos dos Principios divinos, la Luz y el
Sonido celestiales y permanecer en ellos el mayor tiempo posible. Las instrucciones
para la meditación no aparecen reportadas detalladamente en los libros,
los cuales solamente las mencionan, sino que son transmitidas verbalmente de Maestro
a Maestro y ellos las imparten a sus discípulos.

Cristo enseñó la meditación e impartió enseñanzas
específicas sobre la Vía espiritual, o dió solamente un mensaje
moral y social a sus seguidores? Varios Maestros del pasado trasmitieron
un doble mensaje: el primero dirigido a las masas cuyo contenido eran enseñanzas
de carácter moral y social, para mejorar la vida de los hombres y de la
sociedad; el segundo era reservado a pocos discípulos y contenía
las enseñanzas más profundas, de carácter interior y espiritual.
Este es el motivo por el cual Cristo afirma: "Son muchos los llamados pero
pocos los elegidos y Buda dice que entre millares de hombres que siguen la Vía,
uno sólo alcanza el Conocimiento. En los Evangelios no hay referencias
específicas respecto a la meditación, sin embargo sabemos que Cristo
pasó mucho tiempo en recogimiento, como por ejemplo durante su permanencia
en el desierto, y que de noche meditaba y oraba. El buscador atento no puede ignorar
las alusiones de Cristo expresas acerca de la meditación sobre el ojo interior
cuando dice: "la lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo es único
(aplus en el texto griego) todo tu cuerpo se llenará de Luz" (Mateo
6,22). y la cruz trazada con el sagrado crisma en el momento de la Confirmación
en el centro de la frente testimonia la importancia atribuida a este Centro focal
por los primeros cristianos. Fueron pocos aquellos a quienes Cristo abrió
las puertas de la experiencia interior: el día de Pentecostés, cuando
fue enviado el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego y de Sonido
de viento celestial, solamente pocas personas además de los apóstoles
recibieron esta experiencia espiritual. El contacto con la Luz y con el Sonido
celestial es lo que siempre ha distinguido la meditación enseñada
por un Maestro del Orden más elevado, no importa a cual tradición
él pertenezca. |
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Cuáles son los atributos de la Divinidad y cómo podemos
realizarlos? Los atributos que generalmente acompañan la divinidad
son: Luz, Amor, Vida. Nínguna de estas tres cosas se puede resumir en una
fórmula o pueden ser descritas. Estas pueden ser comprendidas solamente
por medio de la experiencia personal y juntas constituyen una verdad indescriptible.
Todo lo que es descriptible o que se puede encuadrar en formas, fórmulas
etc. no puede ser atribuído a la Divinidad. Por tanto, todos los Maestros
que nos precedieron invitaron a no quedarnos prisioneros de las prácticas
exteriores -que tienen el fin de desarrollar los primeros pasos de la devoción-
y a evitar todo los símbolismos. La Verdad no es algo que sirve para excitar
la fantasía, sino junto con el Amor y la Vida del espíritu, es algo
que puede ser experimentado como un mar de beatitud, de Conocimiento y de paz
inenarrables; Dios se manifiesta al alma en sus formas primarias de Luz y de Sonido
celestiales, cuyo contacto abre el camino al Conocimiento más elevado:
el Conocimiento de sí mismo y de Dios. La mente humana es la responsable
de la separación entre el hombre y Dios ya que está alimentada por
el ego.
Es correcto usar el término Maestro para definir
un auténtico enseñante de Espiritualidad? El término
Maestro en el campo de la Espiritualidad ha sido utilizado desde hace siglos en
todo el mundo y también en la tradición cristiana, como por ejemplo
por San Juan de la Cruz, en el caso de Maestro Eckhart, etc. En algunas ediciones
de la Biblia encontramos la exhortación a no llamar a nínguno "Maestro"
(sin embargo el original dice Rabí) y a no llamar a nadie "Padre"
(Mateo 23, 8-9): como quiera estos dos términos han sido consolidados por
una larga tradición que los ha convertido en términos prácticamente
insustituíbles. 
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